Nuestra visión del té

No existe una receta única para preparar el té perfecto.
Cada preparación de las hojas tiene su individualidad,
su afinidad especial con el agua y el calor,
su propio método de contar una historia.
Lo verdaderamente bello siempre debe estar presente.

Kakuzo Okakura (1862-1913)

En De Theefabriek nos inspiramos desde hace mucho tiempo en la frase de Kakuzo Okakura, porque refleja muy bien lo que nosotros mismos hemos experimentado durante nuestros viajes, es decir, que cada país, incluso cada región, familia o persona, tiene su propia forma de preparar el té. Así, hemos probado té hervado en Turquía, disfrutado de chai con leche y especias en la India y nos hemos dejado sorprender por una taza de té fuerte en Sri Lanka.

El encuentro con esa diversidad, ese viaje de descubrimiento por el mundo del té, en el que todos nuestros sentidos se sorprendían una y otra vez, nos impulsó a crear un lugar como De Theefabriek. Un lugar donde todo el mundo está invitado a iniciar su viaje personal por el mundo del té de una manera accesible y a familiarizarse con esa gran variedad de colores, aromas y sabores. Sin embargo, no te diremos cómo debes hacer ese viaje, es decir, cómo debes preparar y beber tu taza de té. Después de todas nuestras experiencias, estamos convencidos, al igual que Kakuzo Okakura, de que no hay una única forma correcta de preparar el té, ¡hay muchas!

Te invitamos a que te lances a la aventura, a que descubras por ti mismo cuál es el servicio de té adecuado para ti, cuál es la forma de preparar el té que más te conviene. Recoge ideas por el camino, observa cómo otros eligen y preparan su té. Inspírate en alguien que lleva toda su vida utilizando la misma tetera de cerámica tokoname, que la precalienta y enjuaga cuidadosamente, impregnando las paredes de té, o en alguien que prefiere la porcelana fina como una cáscara de huevo, en la que el color del té se aprecia mejor. Descubre por ti mismo si te gusta más utilizar el té suelto en la tetera, en una bolsita de filtro o en un filtro metálico, y cómo influyen los diferentes métodos de preparación en el sabor del té. Prueba tés de todas las partes del mundo y experimenta con tés blancos, amarillos, verdes, oolong, negros y pu erh.

Juega también con las temperaturas del agua, comprueba si te gusta el aroma de un té preparado a una temperatura más baja o si, por el contrario, te resulta indispensable el ácido tánico que se libera a temperaturas más altas, con más té y tiempos de infusión más largos. Incluso puedes ver si te conviene más dejar que el té hierva como en Turquía o la India. Y si tienes la oportunidad, déjate inspirar por las ceremonias del té de Japón, en las que se toma una bebida «espesa» o «clara» a partir de hojas de té molidas hasta convertirlas en polvo, o de China, en las que se liberan los diferentes aromas y sabores del té mediante diversas infusiones.

En resumen… tienes ante ti todo un mundo (del té) por descubrir. ¡Te deseamos un feliz viaje de exploración!